Rules of Engagement - Directivas de interacción con medios online
Rules of engagement, pésimamente traducido como reglas de compromiso en lugar de reglas de enfrentamiento, se refiere a las normas que regulan el comportamiento de una fuerza armada en un determinado escenario. Si extrapoláramos el concepto y nos lo aplicáramos, podrían ser el conjunto de reglas que rigen nuestra manera de comportarnos y de utilizar las herramientas de las que disponemos, ante, por ejemplo, los comunicadores online (bloggers, periodistas, moderadores en foros, administradores en redes sociales, etc.).
En definitiva, unas directivas de interacción, que en ningún caso sustituyen al estricto código de conducta al que estamos adheridos quienes, como nosotros, formamos parte del grupo Hill & Knowlton, sino que en todo caso lo complementan y que se materializan en los siguientes compromisos:
- Tratar a nuestros interlocutores con honestidad y profesionalidad.
- No difundir información falsa o incorrecta a sabiendas.
- No intentar obtener cobertura informativa mediante acciones ilegales o éticamente cuestionables.
- Seleccionar a los destinatarios de nuestras comunicaciones en función de la información que vayamos a enviar.
- Enviar información siempre que pensemos que pueda ser del interés del destinatario.
- No realizar envíos masivos e indiscriminados.
- Facilitar en la medida de lo posible el trabajo de los líderes de opinión online enviándoles información concreta y relevante, así como acceso a toda la información disponible, siempre que sea posible.
- Firmar las comunicaciones, ya sean nuestras o en las que desarrollemos en nombre de nuestros clientes.
- No desarrollar actividades encubiertas tales como comentarios anónimos o con identidades falsas en blogs, foros o webs - práctica conocida como astroturfing (algunos ejemplos, en inglés) - o la creación de blogs falsos - flogs -.
- Facilitar una dirección de contacto para resolver las dudas de nuestros interlocutores, ampliarles la información o dejar de enviársela si así lo solicitaran.
- Reconocer y corregir los errores que cometamos lo antes posible.
Estas directivas que ahora exponemos las pusimos en práctica por nuestro convencimiento de que son el mejor camino para conseguir nuestros objetivos de comunicación y para proteger la reputación de nuestros clientes.
Sabemos que hay quienes en su afán por dar satisfacción a sus clientes, han desarrollado y desarrollan estrategias éticamente cuestionables, que a menudo desagrada a sus destinatarios y cuyos resultados son, en demasiadas ocasiones, muy negativos tanto para ellos como para sus clientes. Es el caso de las agencias incluidas en listados de spammers, de los clientes forzados a dar explicaciones por las acciones de sus agencias o de los nombres que pasan a engrosar los casos de estudio de malas prácticas.
Esperamos que las compañías, cuando se den cuenta de que no compensa comunicar de cualquier forma, exijan, a quienes como nosotros comunicamos en su nombre, un código ético y de conducta que destierre las malas prácticas.
Incluso para aquellos que se den cuenta tarde, confiamos en estar aquí para ayudarles a reconstruir su reputación, a pesar de que Google nunca olvide.
Tags: astroturfing, código de conducta, ética, flog, reputación corporativa, spam

Deja una respuesta